El staking genera ingresos pasivos y se considera rendimiento del capital mobiliario.
Los airdrops tributan como ganancia patrimonial no derivada de transmisión, integrándose en la base general del IRPF (no en la base del ahorro).
Los hard forks también pueden generar ganancias patrimoniales, aunque su tributación dependerá de cómo y cuándo se vendan los tokens recibidos.