El procedimiento de emisión y subasta es el mecanismo por el cual el Estado coloca nuevos títulos de deuda en el mercado primario.
Los inversores presentan sus peticiones indicando la cantidad deseada y el precio que están dispuestos a pagar.
Las solicitudes se evalúan y los valores se adjudican según criterios de asignación predefinidos, asegurando una distribución transparente.