Automatizar tus inversiones consiste en programar transferencias periódicas a tus cuentas de inversión para que el proceso sea prácticamente automático.
Por ejemplo, puedes configurar una orden permanente en tu banco que transfiera cada mes una cantidad fija a tu cuenta de bróker.
De esta forma, eliminas el factor emocional de la ecuación y mantienes la constancia sin esfuerzo.