Mantener el bono hasta vencimiento conlleva un riesgo bajo al ser deuda pública.
No obstante, existe riesgo de default del país, riesgo de inflación que erosiona la rentabilidad real y riesgo de caídas de precio si vendes antes.
Los ETFs de bonos de países desarrollados suelen implicar menos riesgo que la renta variable, pero también menor retorno.