Los principales riesgos incluyen la dependencia de subsidios y ayudas públicas, cuyos recortes podrían comprometer la viabilidad de muchos proyectos.
También hay que considerar los costes de producción aún elevados, la incertidumbre regulatoria y la volatilidad propia de un sector emergente.
Por eso es fundamental no concentrar toda tu inversión en este único sector.