No hay una rentabilidad garantizada. En crowdequity puedes ganar mucho si la empresa crece y hay una “salida” (venta, recompra, adquisición…), pero también puedes perderlo todo si fracasa.
En crowdlending suele haber retornos más predecibles en teoría, pero igualmente existe riesgo de impago y de que la plataforma o el proyecto no cumplan.