Depende del tipo de activo y del plazo de la inversión.
A modo orientativo, una inversión indexada al S&P 500 con una rentabilidad media del 8 % anual convertiría esos 2.000 € en cerca de 13.700 € en 25 años, sin aportaciones adicionales.
Eso sí, hay que tener en cuenta que las rentabilidades pasadas no garantizan resultados futuros y que habría que descontar impuestos y posibles comisiones.