Cuando una persona fallece sin testamento, el banco bloquea sus cuentas individuales al tener conocimiento del fallecimiento.
Los herederos legales deben iniciar primero una declaración de herederos notarial o judicial para acreditar su condición. Este proceso puede tardar entre 6 meses y un año.
Una vez obtenida la declaración de herederos y liquidado el impuesto de sucesiones, podrán acceder a los fondos de las cuentas.