Aquí está uno de los puntos más delicados: las acciones fraccionadas suelen ser anotaciones internas del bróker y, a menudo, no se pueden traspasar a otro intermediario.
Si quisieras cambiar de bróker, normalmente tendrías que venderlas y recomprarlas (con el impacto de impuestos y comisiones). Y si el bróker tuviera problemas, recuperar tu dinero puede ser más complejo que con acciones completas a tu nombre, por lo que es clave elegir un intermediario fiable y entender bien cómo custodia los activos.