El capital circulante (diferencia entre activos y pasivos corrientes) afecta directamente al flujo de caja libre. Los cambios en cuentas por cobrar, inventarios y cuentas por pagar influyen en la cantidad de efectivo disponible.
Un aumento en el capital de trabajo (por ejemplo, más inventario o cuentas por cobrar) reduce el FCF, ya que «atrapa» efectivo en el negocio. Por el contrario, una reducción libera efectivo y mejora el FCF. Por eso es importante analizar si estos cambios son puntuales o estructurales.