La supresión del programa de visado por inversión inmobiliaria se entiende como una medida para reducir la presión sobre el mercado residencial, especialmente en zonas con alta demanda internacional.
Algunos efectos observados o previstos incluyen:
- Una posible reducción de la demanda extranjera motivada únicamente por el visado, lo que podría moderar ciertos segmentos especulativos.
- Un cambio en el perfil del comprador extranjero: de inversor que busca residencia a comprador que busca calidad de vida o retorno de inversión inmobiliaria sin conexión con la residencia.
- No significa que la inversión extranjera desaparezca del todo, pero su vínculo con el visado ha desaparecido, lo que puede hacer el mercado más dependiente de otros factores.