Este término se refiere al nivel de desempleo que persiste en una economía a largo plazo, cuando está en equilibrio.
Es un concepto crucial, porque indica que siempre habrá un cierto nivel de desempleo, incluso en una economía próspera.
La tasa natural de desempleo está determinada por factores estructurales como la formación profesional y la movilidad laboral, no por fluctuaciones cíclicas.