El «pico de riqueza» es el punto en tu vida en el que tu patrimonio neto debería alcanzar su máximo, para comenzar a gastarlo de forma estratégica.
Perkins sugiere que este pico debería definirse más por una edad que por una cifra concreta, y para la mayoría de personas se sitúa entre los 45 y los 60 años.
A partir de ese momento, el objetivo pasa de acumular a «desacumular» de forma deliberada y disfrutar del resto de tu vida.