Invertir en plata física te otorga la propiedad directa del metal, actuando como refugio de valor tangible.
Por otro lado, comprar acciones de empresas mineras te expone al rendimiento de la compañía, sus costes operativos y su gestión, además del precio del metal.
Las acciones mineras pueden ofrecer mayor potencial de beneficios, pero también conllevan riesgos empresariales adicionales que debes evaluar cuidadosamente.