Sí, perfectamente.
Una empresa puede mostrar beneficios contables positivos y, al mismo tiempo, tener un flujo de caja libre negativo. Esto ocurre típicamente cuando la compañía está realizando fuertes inversiones en activos fijos o expansión que requieren grandes desembolsos de efectivo.
Aunque el FCF sea negativo temporalmente, la empresa puede ser rentable desde el punto de vista contable. Sin embargo, esta situación no puede mantenerse indefinidamente sin comprometer la estabilidad financiera a largo plazo.