La India ofrece un crecimiento del PIB proyectado por encima del 6% para los próximos años. Esto está muy por encima de la mayoría de economías desarrolladas.
Además, la clase media está en plena expansión, impulsando el consumo interno y creando oportunidades en múltiples sectores. Finalmente, las tensiones geopolíticas globales están redirigiendo flujos de inversión hacia la India como alternativa a China.