Las calculadoras ofrecen estimaciones muy precisas basadas en los datos que introduces, pero las cifras definitivas pueden variar ligeramente. Cada banco tiene sus propios criterios de riesgo y puede aplicar condiciones particulares según tu perfil crediticio. Por tanto, usa estas herramientas como una guía inicial fiable, pero confirma siempre los números finales con la entidad bancaria.
También puede haber pequeñas variaciones debido al redondeo que se aplica en las tablas de amortización.