Puede serlo si haces un análisis riguroso de la rentabilidad neta, teniendo en cuenta gastos de comunidad, seguros, impuestos, periodos de desocupación y reparaciones.
Una rentabilidad neta superior al 4-5% suele considerarse atractiva en España.
La ubicación del inmueble y las condiciones de financiación son factores determinantes para que la inversión sea exitosa.