Reinvertir los dividendos es una estrategia efectiva para aumentar la rentabilidad de tu inversión a largo plazo.
Al reinvertir, puedes adquirir más acciones que generarán dividendos adicionales, aprovechando así el efecto del interés compuesto.
Esta estrategia permite que tu cartera crezca de forma progresiva y maximiza el potencial de ingresos pasivos.