La automatización, al reducir la dependencia de la mano de obra humana, puede alterar la dinámica tradicional de la curva de Phillips.
Si bien puede disminuir los costos laborales y la presión sobre la inflación, también puede generar un aumento del desempleo estructural, al llevar a la obsolescencia de ciertos trabajos.
Esto complica la previsibilidad de la relación entre inflación y desempleo en un entorno cada vez más tecnológico y automatizado.