Depende del objetivo económico que te hayas marcado y del punto de partida en el que te encuentres.
Para alguien que empieza desde cero, un plazo razonable suele situarse entre 3 y 5 años como mínimo, ya que es el tiempo necesario para formarse, invertir y empezar a ver resultados.
Cuanto antes empieces a aplicar hábitos financieros sólidos, antes podrás acortar ese plazo.