No existe una cifra universal: depende de tu situación (ingresos, gastos, cargas familiares, estabilidad laboral, edad, etc.).
Como orientación general, muchos expertos recomiendan que cubra de tres a seis meses de gastos básicos.
No obstante, si tienes mayores cargas o quieres ser más prudente, podrías intentar cubrir hasta 12 meses.