Cuanto antes, mejor. Empezar pronto significa que tus recuerdos tendrán más años para generar «dividendos de memoria».
Así, la juventud y la primera adultez son etapas ideales por la energía, la salud y la disponibilidad de tiempo.
Sin embargo, nunca es tarde para empezar a priorizar experiencias significativas en cualquier etapa de la vida.