En realidad, no hay un “momento perfecto” ya que no se pueden hacer pronósticos fiables.
En horizontes largos, suele tener más sentido centrarse en una estrategia constante que en adivinar el mercado.
Si buscas largo plazo, productos indexados ayudan a seguir la media del índice sin elegir empresas una a una.
Si vas a invertir a corto o medio plazo, el momento dependerá más del enfoque (técnico, fundamental o dividendos) y del riesgo que asumas.