Es aconsejable revisar tus inversiones al menos una vez al año.
Esta revisión te permite ajustar tu estrategia y asegurarte de que tu cartera continúa alineada con tus metas financieras.
Ahora bien, deberías evitar revisar tu cartera con demasiada frecuencia, ya que puede llevarte a tomar decisiones emocionales basadas en la volatilidad a corto plazo.