Una de las estrategias más efectivas es comenzar con aportaciones periódicas mediante la inversión sistemática en ETFs, fondos indexados o roboadvisors.
Invertir una cantidad fija cada mes te ayuda a acumular patrimonio y a beneficiarte de la capitalización compuesta a lo largo del tiempo.
Además, esta técnica te protege de intentar cronometrar el mercado y te permite aprovechar tanto las subidas como las bajadas del mercado.