Las principales diferencias radican en lo siguiente:
Un hedge fund suele invertir en activos líquidos (acciones cotizadas, bonos, derivados, divisas, etc.) con estrategias activas y ofrece cierta liquidez al inversor. Su objetivo es obtener buena rentabilidad ajustada al riesgo en distintos entornos de mercado.
El private equity, en cambio, invierte en empresas no cotizadas con un horizonte de muy largo plazo, sin apenas posibilidad de salida anticipada. El foco está en crear valor dentro de las compañías (mejorando gestión, estructura financiera, crecimiento, etc.) para venderlas más adelante con una plusvalía.