El primer paso es definir un objetivo financiero claro: saber por qué quieres alcanzar la libertad financiera, cuánto dinero necesitas al mes y en cuánto tiempo quieres conseguirlo.
Tener ese objetivo escrito y visible te servirá de guía en los momentos de duda o desmotivación.
Sin una meta definida, es muy difícil avanzar en la dirección correcta.