Depende de tus prioridades. El capital cedido te ofrece una renta mensual más elevada (aproximadamente un 15-25% superior), ideal si buscas maximizar tus ingresos y no tienes herederos.
El capital reservado proporciona menor renta, pero permite que tus beneficiarios hereden el remanente en caso de fallecimiento prematuro.
Si tienes familia a la que deseas dejar patrimonio, el capital reservado es más adecuado, aunque recibirás menos dinero mensualmente.