La cantidad mínima para empezar a invertir varía según el tipo de inversión.
Existen opciones que permiten empezar con tan solo 50 – 100 €, lo que hace que casi cualquier persona pueda dar el primer paso.
Muchos ETFs, fondos indexados y algunos roboadvisors te permiten comenzar con importes muy accesibles y realizar pequeñas aportaciones periódicas.