Los inversores particulares pueden acceder al private equity principalmente a través de fondos de inversión especializados en este tipo de activos. Sin embargo, estos fondos suelen tener requisitos de inversión mínima elevados (típicamente desde 100.000 euros) y están dirigidos a inversores cualificados. Otra opción son los fondos de fondos, que permiten diversificar entre varios fondos de private equity, aunque con comisiones adicionales.
Finalmente, existen plataformas especializadas en private equity que facilitan el acceso a patrimonios más modestos.