Analizar la evolución del FCF en el tiempo permite identificar tendencias importantes en la salud financiera de la empresa. Un FCF creciente de forma consistente indica un negocio sólido con capacidad de expansión.
Una disminución constante puede señalar problemas operativos, incremento excesivo en CapEx o deterioro de la eficiencia.
Es fundamental contextualizar estas variaciones considerando factores del mercado, el ciclo del sector y las decisiones estratégicas de la dirección. Un año puntual de FCF bajo por inversiones estratégicas puede ser muy positivo a largo plazo.