Establecer contratos claros y realizar una selección efectiva de inquilinos son medidas clave.
También es recomendable optar por contratos flexibles que fomenten la puntualidad en los pagos y ajustes anuales basados en el IPC.
Por otra parte, también puede ayudar el hecho de mantener una comunicación fluida con los inquilinos y responder rápidamente a cualquier incidencia.