La bolsa de Estados Unidos tiene un impacto muy significativo en el MSCI World, dado que representa la mayor parte de su composición.
Así, las fluctuaciones en el mercado estadounidense pueden arrastrar el rendimiento del índice global.
Un cambio en la política monetaria de la Reserva Federal, por ejemplo, puede influir en la confianza de los inversores y provocar movimientos en todas las bolsas de los países desarrollados incluidos en el índice.