Es fundamental ajustar tu estrategia según el ciclo económico.
Durante períodos de expansión económica y fuerte crecimiento tecnológico, puede ser conveniente aumentar la exposición al NASDAQ 100 para aprovechar su mayor potencial de crecimiento.
En cambio, en tiempos de recesión o incertidumbre, un enfoque más conservador podría centrarse en el S&P 500. Analizar las condiciones del mercado y las proyecciones económicas puede ayudarte a optimizar los rendimientos y proteger tu capital a lo largo del tiempo.